Discurso del presidente del Parlamento cubano ante la Asamblea General de la ONU Via NY Transfer News Collective * All the News that Doesn't Fit SERVICIO DE NOTICIAS DE RADIO HABANA CUBA rhc@radiohc.org http://www.radiohc.org Radio Habana Cuba Tue, 9 Nov 1999 17:24:02 Seqor Presidente: En siete aqos consecutivos y por amplia mayorma la Asamblea General ha aprobado sendas resoluciones, semejantes a la que ahora tengo el honor de presentar, que establecen claramente la necesidad de poner fin al bloqueo econsmico, comercial y financiero de los Estados Unidos contra Cuba. Todas han sido ignoradas. Lejos de acatarlas, en el mismo permodo, Washington ha promulgado dos leyes y numerosas enmiendas y disposiciones legislativas y ejecutivas que amplman e intensifican una polmtica rechazada por la comunidad internacional. El 13 de abril de este aqo. una corporacisn cubano-europea, fue arbitrariamente privada de sus derechos por un tribunal de Estados Unidos forzado a actuar de ese modo por una enmienda furtivamente agregada a la Ley del Presupuesto del aqo 1999. Los acuerdos internacionales sobre marcas y patentes se han convertido asm en la mas reciente vmctima de una polmtica tan insolente como irresponsable. Tampoco ha respetado Washington sus propios compromisos. Prometis modificar parcialmente algunos aspectos secundarios de la mas ofensiva de sus leyes, apenas aquellos referidos a la negacisn de visados a empresarios extranjeros que invierten en Cuba, pero nada absolutamente ha hecho en ese sentido. Al contrario, en vmsperas de esta Sesisn de la Asamblea, ha publicado amenazas contra varias compaqmas europeas y de otros pamses. Estas acciones contradicen directa y explmcitamente el acuerdo, tan pregonado, suscrito con la Unisn Europea y constituyen, ademas, una escalada en la aplicacisn de la llamada Ley Helms-Burton porque en este caso Washington actza a instancias de personas que no eran norteamericanas cuando sus propiedades fueron nacionalizadas. Las resoluciones han sido desconocidas y los entendimientos quebrantados. Al mismo tiempo desarrollan una campaqa fraudulenta para confundir y perpetuar su conducta inadmisible, contraria a las obligaciones jurmdicas y iticas que todos los estados tienen que respetar. Este aqo se multiplican las presiones y maniobras para tratar de frustrar la accisn de la Asamblea. Desde Washington se han enviado cartas y se han hecho otras gestiones instando a votar en contra del proyecto de resolucisn presentado por Cuba. No revelo secreto alguno. Estoy seguro que ustedes conocen el texto de esas comunicaciones firmadas por altos funcionarios del Departamento del Estado. Aqum tengo tres de ellas. Son un ejemplo de arrogancia y de irrespeto por la dignidad de los estados miembros y la inteligencia de sus representantes. El mayor deudor de esta Organizacisn, el pams que por no pagar una recortada cuota es el principal causante de su crisis financiera, el que, al mismo tiempo, se beneficia como nadie con los ingresos que obtiene de la ONU y de todos los miembros por el privilegio de ser el pams sede, sin embargo, no sslo desconoce las decisiones reiteradas de la Asamblea, sino que la insulta con su prepotencia y sus mentiras. ?Csmo pueden afirmar a estas alturas, que no hay bloqueo, que el embargo es un asunto bilateral y que sus regulaciones sslo se aplican a personas o entidades sujetas a la jurisdiccisn de Estados Unidos?. ?A quiin creen engaqar?. Si asm fuera, ?por qui otros estados, socios comerciales de Estados Unidos, han tenido que adoptar normas especmficas para protegerse de sus pretensiones extraterritoriales?. ?Por qui ha habido que recurrir a la OMC?. ?Por qui el voto mayoritario cada aqo de esta Asamblea?. ?O es que acaso nos quieren decir que para Washington todas las personas y entidades del planeta estan sujetas a su jurisdiccisn?. Pero esta carta no sslo ofende a la comunidad internacional, tambiin se burla del pueblo norteamericano y de sus representantes electos. Lo hace al decir, sin el menor pudor, que el gobierno de Estados Unidos esta facilitando grandemente la exportacisn a Cuba de medicinas y equipos midicos norteamericanos y permitiendo la venta de alimentos. Esa absoluta y cmnica falsedad fue refutada por la Asociacisn Norteamericana para la Salud Mundial, la cual despuis de estudiar minuciosamente el asunto concluys: las restricciones del embargo significan bloquear deliberadamente el acceso de la poblacisn cubana a los alimentos y medicinas. Si hubiera una pizca de verdad en la falacia del Departamento de Estado, ?por qui protestan los agricultores norteamericanos y reclaman, precisamente, que se les permita vender a Cuba sus productos?, ?por qui setenta senadores se empeqaron infructuosamente en poner fin a esa prohibicisn?. ?O es que tampoco el Senado de Estados Unidos merece el respeto de los burscratas de Washington?. En la comunicacisn que han distribuido alegan que el propssito del bloqueo es restaurar la libertad y la democracia en Cuba, y se intenta calumniarla acusandola de supuestas violaciones de los derechos humanos. Lo hace el Gobierno que con su guerra econsmica niega a todos los cubanos, incluyendo a los niqos, los enfermos, los ancianos, las mujeres, alimentos esenciales y medicinas indispensables para salvar la vida o aliviar el dolor; el que sostuvo hasta el final a la dictadura batistiana y entrens, arms y asesors a los esbirros y torturadores que asesinaron a 20 mil cubanos; el que agrede al pueblo cubano porque nunca le perdons que con su lucha heroica hubiera decapitado la tiranma y alcanzado la plena emancipacisn. El documento norteamericano omite, ademas, algunos detalles importantes. Olvida mencionar que el gobierno de Washington interviene desvergonzadamente en los asuntos internos de Cuba, organiza, promueve y financia acciones subversivas que buscan socavar la sociedad cubana y derrocar a su Gobierno y todo ello lo proclama abiertamente. Aqum esta, por ejemplo, este comunicado de prensa de la AID que detalla los fondos desembolsados para esas actividades durante los primeros ocho meses de 1999: el total, en ese permodo, 6 111 000 dslares. Esa cifra, ejecutada en cumplimiento de la Seccisn 109 de la Ley Helms-Burton, es apenas una parte de los recursos empleados contra Cuba pzblicamente. A ello deben sumarse los 22 millones adjudicados este aqo para sus ilegales transmisiones radiales y televisivas. Estas son sumas provenientes del presupuesto federal y suministradas directa y abiertamente por agencias gubernamentales, a las que serma necesario agregar las entregadas indirectamente por medio de entidades de apariencia privada. Habrma que imaginar, ademas, los fondos, seguramente cuantiosos, que canalizan secretamente a travis de la Agencia Central de Inteligencia a los que se refiere la Seccisn 115 de la misma Ley, o los destinados, conforme a su Seccisn 108, a acopiar clandestinamente informacisn sobre la vida econsmica de Cuba y las actividades que allm desarrollan empresas extranjeras, base para las medidas punitivas que contra sus ejecutivos y familiares adopta Washington y sobre lo cual la Administracisn informa regularmente al Congreso aunque, desde luego, lo hace en forma confidencial. La libertad y la democracia no son patrimonio exclusivo de Estados Unidos, y su Gobierno carece de tmtulos para usurparlas. Nadie le ha otorgado facultades para determinar la organizacisn polmtica y social de otros pamses y Cuba no es ni volvera a ser jamas su posesisn colonial. La guerra econsmica contra Cuba comenzs exactamente en el momento que los cubanos derrocaron a la tiranma batistiana, fiel aliada y servil instrumento de Estados Unidos, y el verdadero fin de esa polmtica es, precisamente, arrebatarnos la libertad y la democracia conquistadas tras dura y larga pelea. Despojar a los cubanos de la Patria y apoderarse de sus tierras, sus viviendas, sus escuelas y sus hospitales y someterlos otra vez al dominio norteamericano, es el propssito real del bloqueo y asm lo expresa con detallada precisisn la infame Ley Helms-Burton. Esa polmtica vulnera tambiin las prerrogativas soberanas de los demas pamses y es inevitable que asm sea. No podrma ser de otro modo porque desde el primer dma y a lo largo de cuatro dicadas el bloqueo ha atacado permanente y sistematicamente el fundamento mismo de la civilizacisn, su principio mas sagrado: el derecho a la vida de todo un pueblo. Destruir al pueblo cubano ha sido y es el objetivo estadounidense desde 1959. Se trata, simplemente, de un genocidio. Durante cuatro dicadas ese bloqueo ha sido deliberadamente ejecutado contra la Repzblica de Cuba y contra toda su poblacisn. Ha ocasionado la muerte y la enfermedad, el dolor y el sufrimiento a millones de cubanos, vmctimas de una polmtica que azn perdura. Los culpables deben ser castigados conforme a la Convencisn para la Prevencisn y la Sancisn del Delito de Genocidio del 9 de diciembre de 1948. Por mucho que intenten ocultarlo sobran las pruebas irrefutables que lo demuestran, y hoy pueden leerse en documentos oficiales recientemente desclasificados. El primero de enero de 1959, aun antes de la formacisn del Gobierno revolucionario, se produjo el primer zarpazo contra la economma nacional cuando escaparon hacia Estados Unidos, bajo la proteccisn norteamericana, los que habman saqueado el Tesoro Pzblico. Con ellos se fueron 424 millones de dslares que constituman la znica reserva del pams y que jamas fueron devueltos a Cuba. No sslo se apoderaron de esos fondos cubanos sino que el 12 de febrero del mismo aqo el gobierno de Washington decidis no conceder a Cuba ningzn pristamo, ni siquiera el muy modesto que entonces se solicits para sostener la moneda cubana, vmctima del brutal robo. Empezaba la guerra econsmica contra Cuba antes que se decidiera la primera medida revolucionaria, mucho antes de que fuera proclamado el caracter socialista de la Revolucisn cubana. Esa guerra era, desde su etapa mas temprana, lo ha sido siempre y lo sigue siendo hoy, una guerra contra la Nacisn cubana, contra su independencia y contra todo el pueblo cubano. En un memorandum del Departamento de Estado fechado el 24 de junio de 1959, se expuso la esencia de la polmtica que ya ejecutaban contra Cuba. Entonces consideraban la supresisn de la cuota azucarera cubana en el mercado norteamericano para provocar que la industria azucarera sufriera una abrupta e inmediata camda, ocasionando la generalizacisn de un mayor desempleo. Grandes cantidades de personas quedarman sin trabajo y comenzarman a pasar hambre. En la propia reunisn el secretario de Estado Herter definma esas acciones iniciales como medidas de guerra econsmica. Otro documento del 6 de abril de 1960 y aprobado el mismo dma, ampliaba la agresisn y era azn mas explmcito: Debe utilizarse prontamente cualquier medio concebible para debilitar la vida econsmica de Cuba... a fin de causar hambre, desesperacisn y el derrocamiento del Gobierno. Estaba en marcha una conducta genocida que ha perdurado cuatro dicadas, la han sufrido tres generaciones de cubanos, bajo ella nacis y ha vivido toda su vida las dos terceras partes de la poblacisn cubana actual. Los cubanos han debido padecer, sobrevivir y desarrollarse en condiciones absolutamente injustas e injustificables impuestas de modo frmo y calculado por la potencia mas poderosa de la Tierra que busca asm abatir a la nacisn cubana y exterminar a su pueblo. El bloqueo lo han practicado nueve administraciones; lo han plasmado en leyes, reglamentos y ordenanzas violatorios del derecho y la moral; han intentado obligar a otros estados a acatarlo pisoteando sus soberanmas y haciendo pedazos las normas internacionales; han amenazado y reprimido a ciudadanos de Estados Unidos y de pamses extranjeros; han presionado y sobornado por doquier y han intentado engaqar y manipular al mundo entero. Ese bloqueo ha tenido siempre un caracter extraterritorial porque busca arrebatar a Cuba su independencia, pisotea la soberanma de los demas pamses y castiga con deliberada crueldad a toda la poblacisn cubana. Asm ha sido siempre, desde el primer dma, durante cuarenta aqos. Para comprobarlo basta examinar las disposiciones contenidas en las Regulaciones para el Control de activos cubanos (31 CFR.515) vigentes desde el 8 de julio de 1963. Ahm aparecen las numerosas e ilegales medidas injerencistas en las legmtimas actividades econsmicas y comerciales de empresas extranjeras radicadas fuera de la jurisdiccisn norteamericana, y las prohibiciones totales no sslo contra la Repzblica de Cuba sino, igualmente, contra todas y cada una de las personas de nacionalidad cubana, sin excepcisn, residentes en el territorio nacional, respecto a las cuales se impide cualquier transaccisn y a quienes se les confiscs, incluso, sus propiedades, depssitos, ahorros, herencias y pensiones, retenidas en Estados Unidos. Incontables han sido los recursos empleados por las autoridades estadounidenses para llevar a cabo impunemente el abominable crimen que cometen contra mi pueblo. No han tenido reparo, para ello, en mentirle a esta propia Asamblea como lo haran, seguramente, otra vez, el dma de hoy. Muy recientemente queds demostrado, mas alla de toda duda, que esa polmtica genocida no ha sido modificada y que quienes la ejecutan estan dispuestos a cualquier cosa para eternizarla. El pasado mes de agosto el Senado de los Estados Unidos, aprobs por 70 votos contra 28 una enmienda a ser incluida en la Ley de Asignaciones a la Agricultura para modificar la polmtica de sanciones econsmicas unilaterales que Washington aplica contra otros pamses eliminando de esas sanciones las prohibiciones relativas a los alimentos y las medicinas. Mientras el Senado norteamericano promovma esta iniciativa, Cuba se convirtis en el znico pams al que Estados Unidos prohibe unilateralmente la venta de alimentos y medicinas. El 27 de julio, habman levantado la prohibicisn que existma contra Iran, Libia y Sudan y el 17 de septiembre la que azn se aplicaba a la Repzblica Popular Democratica de Corea. A pesar de contar con tan amplio respaldo senatorial, la propuesta no fue incluida en el texto de la Ley finalmente aprobada. Para eliminarla se impidis su votacisn en el Comiti de Conferencia bicameral, incluso iste fue arbitrariamente disuelto y fueron vulnerados las practicas y los procedimientos parlamentarios de ese pams. No pocos legisladores norteamericanos protestaron y denunciaron la insslita situacisn creada al obligarseles a adoptar un texto que no recogma el interis de la mayorma. ?Cual fue la causa que condujo a un hecho sin precedentes?. Los senadores Ashcroft y Brownback y el representante Nethercutt, autores de la enmienda, suscribieron una declaracisn que fue publicada el pasado 20 de octubre en el diario Washington Times, en la que explican la razsn, la znica razsn, por la que se les impidis llevarla a votacisn: El embargo unilateral de alimentos y medicinas contra Cuba tiene que ser mantenido a cualquier costo. El propio William Clinton, el 5 de noviembre, reconocis que la voluntad de negar a Cuba esos productos habma sido la znica causa de lo sucedido en el Congreso. Curiosamente, el mismo dma, ante otra audiencia, el Presidente de Estados Unidos insistis en mantener el bloqueo y pretendis justificarlo, aunque tuvo que admitir que casi todo el mundo lo rechaza. El grupo que controla la Direccisn del Congreso norteamericano, fue capaz de violentar hasta los procedimientos democraticos para seguir privando de alimentos y medicinas al pueblo de Cuba, el znico de los pueblos de la Tierra contra el que Washington ejerce hoy, unilateralmente, esa criminal polmtica que fue prohibida, hace medio siglo, por los convenios de Ginebra, incluso en tiempo de guerra. Como si ello fuera poco al prohibir tambiin el comercio a sus subsidiarias en el exterior, cuyas ventas en alimentos y medicinas alcanzaron mas de 700 millones de dslares, Washington obliga a otros a cohonestar el crimen. Para asegurar la prohibicisn total de exportar alimentos y medicinas a Cuba no escucharon el reclamo de los agricultores y otros sectores de la sociedad norteamericana ni le hicieron caso a la opinisn mayoritaria de sus legisladores; para impedir el acceso a los cubanos de alimentos y medicinas procedentes de Estados Unidos, los genocidas no se detuvieron ni siquiera ante la afrenta a sus propios usos parlamentarios para utilizar el calificativo empleado por los legisladores mencionados. Lo acontecido con la enmienda Ashcroft, confirma plenamente que el bloqueo impide totalmente las exportaciones a Cuba de alimentos y medicinas. Si existiera algo de verdad en la propaganda oficial norteamericana, habrman sido innecesarios tal Enmienda y el voto favorable a ella de 70 senadores y los torpes manejos para excluirla del texto definitivo de la Ley. Al impedir su aprobacisn quienes sostienen el bloqueo desafman la opinisn de esta Asamblea y desenmascaran tambiin su propssito de mantener, incluso, los aspectos mas crueles y repudiables de una polmtica claramente genocida. Sin dejar de reconocer las nobles intenciones que animan a quienes se empeqan por introducir esa modificacisn en la actual polmtica norteamericana, debo decir que, azn en el caso que ella hubiera sido aprobada, su significacisn real habrma sido muy escasa y no hubiera hecho al bloqueo menos despiadado e inhumano. ?Csmo adquirir alimentos y medicinas en el mercado norteamericano si al mismo tiempo se mantiene un firreo bloqueo que nos niega recursos para el desarrollo e impide el comercio normal con Estados Unidos, que trata, ademas, de sabotearlo con el resto del mundo?. El bloqueo ha creado innumerables obstaculos al desarrollo econsmico de Cuba; le ha hecho imposible adquirir productos, equipos, bienes, servicios y tecnologmas; la ha privado de financiamiento y de criditos; ha infligido grandes perjuicios a su comercio exterior deprimiendo los precios de lo que vendemos y encareciendo nuestras importaciones y la transportacisn; ha afectado a todas las ramas de la economma nacional con severas consecuencias para las condiciones materiales en que vive nuestro pueblo. Incansables burscratas y diplomaticos norteamericanos se han dedicado a perseguir, por todo el mundo, hasta el zltimo gramo de nmquel o de azzcar cubanos que pueda contener cualquier producto extranjero para proscribirlo del mercado estadounidense o para impedir la venta a Cuba de toda produccisn extranjera si ella contiene aunque sea una partmcula de origen norteamericano. Es ese bloqueo, todo il, lo que debe cesar completa, total e incondicionalmente. Seqor Presidente: Seqores delegados: El Gobierno que me honro en representar se dispone a emplear todas las vmas legales para combatir el bloqueo y defender los derechos de su pueblo. En ese sentido, quiero anunciar formalmente ante esta Asamblea que vamos a presentar una demanda de indemnizacisn por mas de 100 mil millones de dslares contra el Gobierno de Estados Unidos, por los enormes daqos ocasionados al pueblo de Cuba por el bloqueo, que ha durado ya mas de 40 aqos, pues comenzs realmente, en 1959, con las primeras medidas de caracter econsmico tomadas contra nuestro pams. Seqor Presidente: Cuba no ha sido ni sera jamas doblegada. Pese al recrudecimiento del bloqueo y las agresiones, ha logrado detener la camda de la economma e iniciar un proceso de recuperacisn sostenido e irreversible. La capacidad de resistencia de su pueblo heroico, abnegado y noble se funda en la unidad y el patriotismo que nada ni nadie podra quebrar. Ese pueblo ha recorrido un camino largo y difmcil en su incesante brega por la independencia y la justicia. Sabe que la ruta hacia adelante tampoco sera facil. Pero marcha con paso seguro porque cree en el valor de los principios y sabe que su causa es justa y trasciende los lmmites de su pequeqo territorio. Cree tambiin en la solidaridad internacional, en la igualdad y hermandad entre los pueblos y en la fuerza polmtica y moral de esta Asamblea en cuyo voto confma. [c] 1999, Radio Habana Cuba Todos los derechos reservados No puede ser reproducido, reimpreso o publicado sin previo acuerdo con RHC. Esta limitacion incluye la redistribucion via Usenet News, sistemas de "bulletin board", listas de correo electronico, medios impresos, radio y television. 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